
España es un Estado social y democrático de derecho, organizado bajo una Monarquía Parlamentaria, conforme a la Constitución de 1978. Este marco constitucional garantiza la separación de poderes, la protección de los derechos fundamentales y el funcionamiento democrático de las instituciones.
La Jefatura del Estado corresponde al Rey, cuyas funciones son esencialmente representativas y simbólicas, mientras que la dirección política y la administración del país recaen en el Gobierno.
El Poder Legislativo reside en las Cortes Generales, un parlamento bicameral compuesto por el Congreso de los Diputados y el Senado. Las Cortes tienen la responsabilidad de elaborar y aprobar las leyes, así como ejercer el control político del Gobierno.
El Poder Ejecutivo está a cargo del Gobierno de España, responsable de la política nacional e internacional, de la administración pública y de la ejecución de las leyes aprobadas por las Cortes Generales.
El Poder Judicial es independiente y está integrado por jueces y magistrados. Su órgano jurisdiccional superior es el Tribunal Supremo, mientras que el Tribunal Constitucional vela por el cumplimiento de la Constitución y la protección de los derechos fundamentales.
España se organiza territorialmente como un Estado de las Autonomías, conformado por 17 Comunidades Autónomas y 2 Ciudades Autónomas (Ceuta y Melilla). Estas entidades cuentan con gobiernos y parlamentos propios, y administran competencias relevantes como educación, sanidad, desarrollo económico y cultura.
Como miembro de la Unión Europea desde 1986, España participa activamente en las instituciones europeas, forma parte del mercado único y aplica el marco legislativo comunitario, lo que potencia su integración económica y comercial a nivel internacional.
Autoridades del Estado Español
Jefatura del Estado
Presidencia del Gobierno