l 21 de diciembre de 1920 nació la Cámara Oficial Española de Comercio del Ecuador como fruto de la afinidad de comerciantes españoles radicados en Guayaquil y ecuatorianos que mantenían negocios de exportación e importación con España.

Eran momentos difíciles para la economía ecuatoriana pero la buena voluntad y decisión de un grupo de destacados ciudadanos establecieron como objetivos del nuevo organismo binacional los siguientes puntos:

  1. Formar la estadística comercial de todo el elemento español que se dedica al comercio en la República del Ecuador
  2. Buscar por medio de su unión la defensa colectiva de sus intereses
  3. Poder entrar de lleno al estudio de la creación de una Línea de Vapores Españoles a esta costa del Pacífico, y
  4. Elevar al Gobierno de España, en forma de petición patriótica, las aspiraciones que siente la colonia, de que se le preste la cooperación oficial suficiente para poder realizar sus ideales de un mayor acercamiento al comercio de la Patria, nombrando para el efecto un Delegado, comerciante español residente en España, para integrar el Comité Intercomercial Hispanoamericano, a constituirse en Madrid.

Los Estatutos fueron aprobados en la Asamblea General, contando el día de la fundación con la presencia del Asesor Comercial para el Ministerio de Comercio de España, don Cayetano Rosich y la presidió el Cónsul de España en Guayaquil, don Jaime Castells.

El primer directorio estaba conformado por:
Don Jose Jose Sola Presidente
Don Antonio March

Vicepresidente

Don José Sierra
Tesorero
Don Julio Guillén

Secretario

Vocales
Florentino González
Jaime Nebot
Miguel de Espronceda
Sotero Montero
Jaime Puig Arosemena
Luis Ortas
Martín Riera
B. Subirá P
Adolfo de Lamo
Juan Marcet

Presidía el gobierno del Ecuador don José Luis Tamayo, quien mediante Acuerdo 7307 ejecutivo del 30 de junio de 1921 le dió la legalización a la entidad.La población de Guayaquil era de 100.000 habitantes y vivían 298 españoles en esta ciudad. La Cámara publicó su primer Boletín en enero de 1921 haciendo un análisis sobre la situación económica marcada por una fuerte inestabilidad política, pero con esperanzas por las exportaciones e importaciones entre los dos países.

La Cámara siguió adelante con la aparición de la primera Ley del Patrón Oro, luego logró que el gobierno de España redujese los gravámenes que pesaban sobre la importación de aceite de oliva, ante la demanda doméstica de productos considerados "italianos y que en realidad eran de origen español".

De igual manera la Cámara llamó la atención al gobierno ecuatoriano sobre la necesidad de dragar el río Guayas, causando problemas a las embarcaciones de gran calado y por consiguiente al comercio del país.

Hubo hechos como la reducción de la subvención de España en 1934 para seguir publicando el Boletín, pero sin embargo los socios lo asumieron y tuvieron que reducirse más ante los hechos de la Guerra Civil que asoló a España durante 3 años desde 1936.

Pese a la II Guerra Mundial, la Cámara siguió empujando las actividades de intercambio, superándose luego de la década de los 50 y 60 y llegar a los 80 con mejoras por la unidad de Europa y los nuevos mercados entre ambos países.

Desde su fundación, han transcurrido 81 años de arduo trabajo que han contribuido al desarrollo comercial e industrial de las dos naciones, a través de obras de infraestructura, incremento de las importaciones y exportaciones de productos españoles y sobre todo de capital humano.

Antiguas oficinas de la Cámara Oficial Española de Comercio del Ecuador, calle Pedro Carbo y Nueve de Octubre, Guayaquil.

 

Edificio donde funciona la Cámara Oficial Española de Comercio del Ecuador, Ubicado en Urdesa, Circunvalación sur #118 y calle Única, Guayaquil.